Cuando se va a vender o comprar un coche de segunda mano es un proceso que en muchos casos genera ilusión, pero que suele venir acompañado de una dosis amplia de papeleos y burocracias. En España, la transferencia de un vehículo no es un acto privado que se finaliza con el intercambio de llaves y dinero; es un acto administrativo obligatorio que debe quedar registrado en el Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Si no se cumplen los plazos o se ignoran los requisitos, las consecuencias económicas y legales pueden superar con creces el valor del propio coche. Es por eso, por lo que en el siguiente artículo comentamos en los plazos y sanciones por las que pasa el cambio de titularidad de un coche.
Plazos que no puedes ignorar
La normativa española es muy clara respecto a los tiempos. No es una sugerencia, es un imperativo legal que se divide en dos fases importantes.
A. Para el vendedor: La notificación de venta (10 días)
Muchos vendedores cometen el error de pensar que, una vez entregado el coche, su responsabilidad termina y nada más lejos de la realidad. El vendedor dispone de 10 días naturales desde la firma del contrato para realizar la «Notificación de Venta» ante la DGT.
¿Por qué es tan importante? Porque hasta entonces, la DGT no sabe que el coche ha cambiado de manos, el vendedor sigue siendo el titular legal. Esto significa que si el comprador comete una infracción, no pasa la ITV o se ve involucrado en un accidente, la administración irá primero contra el vendedor, pero, notificar la venta es el «escudo legal» que corta el vínculo con el vehículo.
B. Para el comprador: La solicitud de transferencia (30 días)
El comprador tiene un margen un poco más amplio, cuenta con 30 días naturales. En este periodo el comprador debe haber liquidado los impuestos correspondientes y solicitado a la DGT la expedición de un nuevo Permiso de Circulación a su nombre.
El régimen de sanciones: ¿Y si me retraso?
El incumplimiento de estos plazos conlleva sanciones que se tramitan como infracciones administrativas.
- Multa por circular sin haber realizado el cambio ( 200 €): Si un agente de tráfico detiene el vehículo y comprueba que han pasado más de 30 días desde la fecha del contrato de compraventa sin que se haya tramitado la transferencia del vehículo, el coche puede ser inmovilizado y el nuevo propietario sancionado con una multa grave de 200 euros.
- Multa por no notificar la venta (puede llegar hasta 100 €): Aunque es menos común que se multe de oficio, el vendedor se expone a esta sanción si la DGT detecta la demora. Sin embargo, el verdadero «problema» para el vendedor no es esta multa, sino las sanciones de tráfico (radares, aparcamiento) que le seguirán llegando mientras el coche esté a su nombre.
- Sanciones de Hacienda: Si no presentas el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en el plazo establecido (generalmente 30 días hábiles, según la comunidad autónoma), la Agencia Tributaria regional te aplicará recargos por demora que pueden oscilar entre el 5% y el 20% del importe del impuesto, más intereses de demora.
Hacienda, DGT y Ayuntamiento
Para cambiar de nombre un coche, hay que tener en cuenta a tres instituciones distintas. Este es el orden lógico para no dar pasos en falso:
Paso 1: El impuesto de circulación (Ayuntamiento)
Antes de empezar, el coche debe tener pagado el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) del año anterior. La ley establece que el responsable del pago es quien sea titular a fecha 1 de enero. Si vendes el coche en marzo, tú debes pagar el año completo, salvo que llegues a un acuerdo privado con el comprador. Sin este pago, la DGT bloqueará cualquier trámite.
Paso 2: El impuesto de transmisiones patrimoniales (Hacienda)
Este es el paso más importante para el comprador. Se debe liquidar el Modelo 620 (presencial) o 621 (telemático) en la comunidad autónoma donde resida el comprador.
- ¿Cuánto se paga? Depende de la comunidad, pero suele rondar entre el 4% y el 8% del valor del vehículo.
- ¡Ojo con el valor! Hacienda tiene tablas de valoración de vehículos. Si declaras un precio de venta de 500 € por un coche que ellos valoran en 4.000 €, te llegará una liquidación complementaria con multa.
Paso 3: La Tasa de tráfico (DGT)
Una vez pagado el ITP y obtenido el código CU de Hacienda, se acude a la DGT para pagar la tasa 1.1 (actualmente alrededor de 55,70 €, excepto para ciclomotores que es más barata). En este momento se emite el nuevo permiso de circulación.
Riesgos Ocultos y Cómo Evitarlos
El Problema de las cargas y embargos
Un vehículo puede tener un «precinto» o un «embargo». Si intentas transferir un coche con un precinto, la DGT te lo impedirá. Por ello, antes de comprar, es obligatorio solicitar un Informe de Vehículo en la DGT (cuesta menos de 9 €). Este documento te dirá si el coche tiene:
- Reserva de Dominio: Sucede cuando el coche se compró a plazos y aún no se ha notificado a la DGT que la deuda ha sido pagada. El coche no se puede vender hasta que la financiera levante esa carga.
- Denuncias por robo.
- ITV caducada.
La Trampa de la ITV
Se puede cambiar de nombre un coche que no tenga la ITV en vigor, pero con una condición importante: la DGT realizará el cambio de titularidad pero no te entregará el Permiso de Circulación físico. Te darán un documento que acredita que eres el dueño, pero no podrás circular legalmente hasta que pases la inspección y lleves el resultado a la oficina de tráfico.
Consejos de para una transferencia segura
- Contrato con hora exacta: En el contrato de compraventa, no pongas solo la fecha, pon la hora (ej. 17:45 h). Si el comprador pasa un radar de camino a su casa justo después de comprarlo, la hora será tu única prueba para evitar la multa.
- DNI en vigor: Asegúrate de que los documentos de identidad de ambas partes no estén caducados. La DGT rechaza trámites con documentos vencidos.
- Firma en cada página: El contrato debe estar firmado en todas sus hojas por ambas partes para evitar que se aleguen modificaciones posteriores.
- Gestoría vs. Particular: Si quieres ahorrarte colas y errores, una gestoría como Numo puede ayudarte a gestionar tu compra o venta y te olvidas de problemas.
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